-Es más probable, si bien que, pudiendo comprender más o menos a un perro o a un gato,no consigo entender a un elefante.
-Los perros y los gatos viven a nuestro lado, eso facilita mucho la relación, incluso si nos equivocamos, la convivencia resolverá la cuestión, ellos, no sabemos si se equivocan y si tienen conciencia de eso.
-¿Y el elefante?
-¿El elefante, es otra cosa, en un elefante hay dos elefantes, uno que aprende lo que se le enseña y otro que persiste en ignorarlo todo.
- ¿Como sabes tu eso?
- He descubierto que soy tal cual el elefante, una parte de mí aprende, la otra ignora lo que la otra parte aprendió, y tanto más va ignorando cuanto más tiempo va viviendo.
-No soy capaz de seguirte en esos juegos de palabras.
-No soy yo quien juega con las palabras, son ellas las que juegan conmigo.
sábado, 26 de junio de 2010
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